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Cambiar de paradigma para salvar el futuro. Gestionar un nuevo cambio que nos ayude a salir de esta nueva crisis y reforzados para las próximas, que vendrán.
Con la que está cayendo no querría hacer de esta entrada una letanía de situaciones desafortunadas para las personas, la sociedad, las empresas ni la economía. Todos sabemos qué está pasando ¿o no? De hecho nos informan cientos de veces al día de cifras, locales, nacionales, globales. Todas las semanas vemos a portavoces de la sanidad, a representantes políticos y gurús de la economía, con caras de lamento intentando despejar la incerteza sobre el futuro inmediato, el que hay a la vuelta de la esquina, los próximos meses, este verano, el otoño como lejos. Ya hay fechas para una salida del confinamiento que suponemos será gradual e irregular. Y todo este carrusel de voces no es capaz de despejar una duda que planea sobre todos nosotros y nuestro futuro incierto … ¿Cuándo volverá la normalidad?
Si por ‘normalidad’ entendemos lo que ‘había antes de’, aquello no volverá. Y si pasase, si volviese todo a ser como antes, digamos … de aquí un año o dos, es que no habremos aprendido nada. No voy a hablar aquí del necesario cambio de valores y prioridades que debería ser el resultado de la crisis global que vivimos. Por puro respeto y pudor, lo dejo para los filósofos, economistas y sociólogos que leo y sigo atentamente, ellos nos aclaran los nubarrones de nuestro sentido pensamiento. Voy a enfocarlo desde mi posición de consultor y formador de equipos de trabajo.
Así que, cambiando ‘normalidad’ por ‘actividad’, hagamos un breve ejercicio de suponer que en breve volveremos al trabajo, lo que dependerá del sector en que trabajemos. Aquellos sectores como el turismo, hostelería y restauración, los eventos, ferias, compañías aéreas, la cultura presencial: conciertos, teatros, cines… todo esto, por guardar la necesaria distancia social, tardará mucho más en volver a una mediana actividad. Las industrias que no estén adaptadas para trabajar con dicha distancia, las organizaciones no lucrativas, empresas de servicios, hoteles, restaurantes, bares, locales de ocio, … también lo tendrán más crudo en esta salida del confinamiento. Y no pensemos en rebrotes, tengamos fe en que habrá una solución o remedio intermedio (entre estar o no hospitalizado) en forma de vacuna, equipos de profilaxis, test preventivos, aplicaciones informáticas, etc. (laboratorios y farmacias, empresas de tecnología, de servicios afines, tendrán aquí su actividad garantizada).

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Los demás continuaremos tele-trabajando desde casa, reuniéndonos por videoconferencia, por lo que tener grandes oficinas será un lujo infrautilizado, la reputación estará online, en la utilidad publica de lo que fabriques o distribuyas y no en los grandes edificios e instalaciones corporativas. Y cambiará el modelo de negocio del sector terciario, el comercio y la restauración pueden encontrar a sus clientes en sus casas (miremos ahora Amazon, Globo y otros …no paran) Eso sí, todo estará en envases y paquetería limpia y con registro sanitario (algo que ha de mejorarse visto como se entrega ahora).
Así empieza a ser ya el mundo en que vivimos y en que viviremos los próximos tiempos. Ganaremos menos dinero, pero tendremos una mayor responsabilidad en el gasto. Las prioridades cambiarán. La alimentación y los hogares evolucionarán siguiendo las tendencias marcadas en los últimos años y la proyección de esta crisis sanitaria. La docencia y la formación podrá ser en su mayor parte online, numerosas plataformas y aplicaciones lo permiten ya.
Insisto, lo presencial será un lujo por el que pocos querrán o podrán pagar. El cuidado de los niños, trabajen en casa o fuera sus padres, así como el cuidado de nuestros mayores, en casa o en nuevos centros asistenciales que deberán rediseñarse, serán campos laborales en crecimiento. No digamos ya las nuevas tecnologías que, ahora sí, tendrán en la transformación digital global su gran negocio y futuro.
La clase media trabajadora seremos más pobres y nos tendremos que adaptar. No será fácil, porque estamos muy mal acostumbrados y llevamos generaciones siendo manirrotos. La perspectiva, como todo cambio no será fácil, pues nos tenemos que acostumbrar y sobre todo, desde la perspectiva empresarial, deberemos cambiar la perspectiva, la visión de las compañías y organizaciones. Cambiar el paradigma empresarial: del crecimiento y de la maximización del beneficio a la salvación de las empresas y de sus personas.

covidartmuseum by @malikafavre
CONCLUSIÓN
Y aquí está el quid de la cuestión que hay que resolver inminentemente. No voy a dar recetas, que si re-enfocar la razón del negocio, revisar las competencias y los valores de los equipos de trabajo, redefinir la utilidad ética de lo que fabricamos o entregamos, etc., etc., no soy un gurú ni espero recompensa por ello. Tan solo os invito a que leáis sobre la expedición transantártica, la que hizo hace más de 100 años Sir Ernst Shakleton, el líder que -sin haber conseguido nunca su objetivo inicial en las tres expediciones que comandó- quedó para la Historia, como un ejemplo de gestor de crisis como no ha habido otro. Ser capaz de cambiar el paradigma, pensar en sus personas, salvaras a todas y ser un ejemplo que se estudia en numerosas universidades y escuelas de negocio más de 100 años después, fue su gran heroicidad y logro.
Aquí podéis leer sobre esta extraordinaria aventura y este extraordinario líder, en unas entradas de mi blog durante la crisis anterior, ’10 lecciones de liderazgo’ 1.Equipo / 2. Visión y resultados rápidos y 3. Un panorama general pero además está el libro de Caroline Alexander ‘Atrapados en el hielo’ y el documental del mismo título de George Butler que, con la intervención de varios expertos en liderazgo os ayudará a reflexionar y entender que, el cambio de paradigma, en última instancia, depende de vosotros al asumir un nuevo liderazgo que os ayude a salir indemnes y fortalecidos en los difíciles tiempos que vienen.
alfons@agilconsultores.es
Nota/Recurso: Aquí podéis ver el documental sobre Shakelton (y otros) y extraer vuestras propias conclusiones. Disfrutadlo: https://www.malamalama.es/que-ver-durante-la-cuarentena/