ser un buen directivo

LA EXCELENCIA, LA VELOCIDAD Y EL TOCINO EN LA GESTIÓN Y LA PIEL FINA DE LOS GESTORES

Hay empresas que gestionan su día a día con una velocidad de crucero de vértigo. Son empresas que atienden a la máxima de ‘optar por la acción’ que es la primera coincidencia en el éxito de las 500 empresas de EEUU que analizaron en su libro ‘En busca de la Excelencia’ Tom Peters y Harry Waterman Jr. en …1982! Repasaremos los 8 principios de este decálogo, pero hoy me ocuparé adaptándolos a esta ‘Predisposición a la Acción’ (la velocidad en la gestión que cito en el título de esta entrada) que choca a menudo con ‘la piel fina’ de aquellos/as que confunden (y nunca mejor dicho) ‘el tocino con la velocidad’

ctaRepasando los 8 principios

  1. Predisposición a la acción. Ello requiere velocidad, aceptación de los errores y vuelta a empezar sin perder tiempo en buscar culpables (el tocino) y sí soluciones o contramedidas a implementar.
  2. Cerca del consumidor. Escuchar al Cliente, responder con rapidez a sus cambios bruscos de preferencias (modas, tendencias, caprichos …)
  3. Autonomía y espíritu emprendedor. No esperar a que nos den autorización, trabajar con un umbral de error no crítico. Actuar. No quedarnos ‘atocinados’ en nuestra poltrona a la espera de órdenes y sugerencias.
  4. Productividad por medio de la gente. Trabajar, no hablar, es producir. Reuniones, las mínimas. Solución de problemas enquistados, con metodología, no trayendo el problema una y otra vez en infinitos circunciloquios que solo añaden grasa (tocino) al problema.
  5. Manos a la obra, conducidos por el valor. Centrados en nuestra visión y misión determinaremos o que nos da valor. La acción produce valor, los errores de la velocidad también (aprendizaje). La espera a que todos los indicadores nos den luz verde, nos hace lentos y menos competitivos, despegar y aterrizar y despegar de nuevo; no pasar horas en la pista o en el aire sobrevolando nuestras oportunidades.
  6. Aferrados a lo que conocemos. Zapatero a tus zapatos. Enfocar a lo que mejor hacemos. Lo que no dominamos, outsourcing con  partners de valor, no simples proveedores. Al mismo ritmo, con la misma orientación al objetivo, no contratar ‘tocinos’, cuesta mucho ‘engordarles’.
  7. Sencillo, con poca plantilla. RRHH variables, externalizar procesos y tareas en función a la velocidad que se neceite en y para cada proyecto, fuera la grasa sí a la fibra.
  8. Capacidad para ser a la vez flexible y estricto. Que seamos veloces no nos exime de cierto rigor para evaluar procesos y resultados. Los grandes líderes, los mejores deportistas, saben ser flexibles ante los retos y sus resultados y estrictos en su ejecución.

botiquin-1Y…  9 (este es de cosecha de una compañera de mi equipo) Tener el botiquín siempre a mano, hay personas que necesitan constantemente yodo, tiritas y hasta puntos de sutura (utilicemos la escucha activa, el feedback, la asertividad y nuestra gestión emocional), pues la velocidad de la acción, les corta su ‘piel fina’.

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