Como gestionar la vuelta al trabajo en cuatro pasos

¿Qué probabilidades tienes esta semana (si ya estás ‘on’ y no esperas al lunes 4 para sentarte ante tu ordenador) de despertarte a las 7 sin maldecir a tu despertador tras un mes de no ponerlo? La realidad está aquí: las vacaciones han terminado, tienes que ponerte las pilas y volver a trabajar ¡alegra esa cara!

El fin de las vacaciones aterroriza al profesional más entusiasta. No nos engañemos, el hombre y la mujer no estamos hechos para trabajar y nuestro estado más natural es el ocio. Levantarse cuando uno/a quiere, comer cuando se tiene hambre, dormir cuando se tiene sueño … leer y pasear si se tienen ganas … Claro que, también existen personas que no han dejado el e-mail ni el móvil por asuntos laborales durante sus ¿vacaciones? Pero esto sería otro post.

Ahora de lo que se trata es de retomar nuestra responsabilidad profesional lo mejor posible. Por lo menos sin deprimirse. Aquí algunos consejos en 4 pasos:

El primer paso es aceptar positivamente los despertares tempranos. ‘Los investigadores’ han encontrado que las emociones negativas asociadas con el final del período festivo, más dos, tres o cuatro semanas de patrones de sueño irregulares (por no hablar de los patrones de comidas irregular) pueden desincronizar nuestros relojes biológicos y hacernos sentir que vamos retrasados. Los síntomas pueden incluir: sensación de lentitud, dificultad para dormir, indigestión, pérdida del apetito, dificultad para concentrarse, problemas de memoria, torpeza, falta de energía y fatiga general. ¡Uff, vaya cuadro!

Segundo paso. También es importante recordar que ahora mostrarás algunas fortalezas y algunas debilidades durante tus primeros días en el trabajo. Comienza suavemente – a menos que seas la clase de persona que ya estás en el gimnasio a las 6 am el primer día – pero no utilices la ruptura post-festiva del período como una excusa para pasar de tus compromisos. No estará bien visto … (a mí me da cierta grima la gente que pierde septiembre recordando su agosto y contando los puentes y fiestas cercanas en el calendario)

En su lugar, será mejor reconocer donde canalizarás mejor tu disminución de energía (en tareas no críticas, identifícales) para conseguir enfocar el último ‘cuatrimestre’ de 2017 y que éste vaya rodado.

Tercer paso. Ya no estás de vacaciones cenando, leyendo o viendo la TV hasta últimas horas de la noche (o primeras de la madrugada). Trata de ir a dormir a una hora decente. Y recuerda no tomar cafés, alcohol, tabaco … u otros excitantes, que te impidan pasar una buena noche. Un sueño reparador es lo que más te ayudará a recuperar el ritmo laboral. Igual que comenzar el día con un zumo ‘detox’ (lo aconseja una amiga mía nutricionista si estás en un punto de desintoxicación por haber comido y bebido más de lo normal durante las vacaciones). A mí me ayuda levantarme pronto y tomar un buen desayuno con frutas, cereales, yogur, etc.. También desayunar leyendo las noticias tranquilamente en el ordenador. Ya vendrán después los desayunos rápidos de café con cruasán si es necesario …

Cuarto paso. Entrar en la oficina una hora antes de lo normal y luego bloquear una hora en tu agenda durante el día para los correos electrónicos. Trata de llegar a tu escritorio por la mañana con toda la actitud mental positiva que puedas reunir. No te quejes del final de las vacaciones, ni te dejes atrapar por las historias de tus compañeros/as sobre sus fiestas, viajes, relaciones o anécdotas hilarantes durante sus vacaciones. Cinco minutos bastarán para sonreír y seguir a lo tuyo sin parecer ‘borde’ (si eso te preocupa tanto que te aparta de tus objetivos) Concéntrate en el inicio del cuatrimestre y las oportunidades que se avecinan. Y recuerda por qué disfrutas de tu trabajo. Y si realmente no puedes recordarlo, quizás ahora es el momento de buscar otro, septiembre es un mes con buenas ofertas de trabajo.

En resumen, es cuestión de ACTITUD. Actitud, ‘estirarse mentalmente’, es vital para no deprimirse tras las vacaciones. Enterrar la cabeza en la arena no las traerá de vuelta. Revisa tus objetivos profesionales y personales y ten una actitud positiva. Pero los objetivos personales no tienen que ser excesivamente ambiciosos. Dejar de fumar, hacer deporte, cambiar de hábitos … promesas de septiembre sí, pero en su justa medida. La clave es ser realista. La sensación de fracaso puede ser un obstáculo, disminuyendo en lugar de mejorar tu autoestima. Mejora un poco más aquello que crees que puedes mejorar, pero no busques necesariamente una meta de ‘reinventarte’ a ti mismo/a.

Back view of businessman drawing colorful business ideas on wall

Y profesionalmente, seguro que has tenido ideas durante las vacaciones (el ocio ayuda a pensar creativamente). Algo de lo que puedas sacar provecho si puedes presentar una nueva idea a tu jefe/a o equipo, que aumente la productividad en general. Y, por último, recuerda que todo el mundo está en el mismo barco. Algunas personas incluso han vuelto a trabajar antes que tú. Adáptate a su ritmo si están en marcha o ponlas en marcha tú. Es tu decisión. ¡Buena vuelta al trabajo!

Y si tu empresa tiene un ejercicio fiscal que empieza en este período, te recomiendo organizar un Kick-Off (es igual de útil si se trata de revitalizar a tus personas ante el último ‘quarter’). Contáctame y lo preparamos juntos. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.